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Consejos feministas que toda mujer debería seguir

Por: 
Mónica Roa
Ojalá compartan estos consejos con todas las mujeres que tienen un lugar especial en su vida.

Comparto con ustedes algunos aprendizajes feministas, en forma de consejos prácticos, que son simplemente una invitación a tener una vida más libre, más sana y más feliz.

 

Se independiente económicamente

La autonomía financiera es la posibilidad de generar ingresos que nos permitan pagar por nuestros gastos. Las personas con independencia económica tienen la capacidad de tomar sus propias decisiones y no depender de nadie. Las mujeres no siempre pudieron trabajar ni manejar su propio patrimonio. Hoy en día , tener nuestro propio dinero es garantía de libertad y la mejor protección frente a una pareja violenta, un divorcio difícil, o una viudez inesperada. El dinero, como fuente de poder, ha sido esquivo para las mujeres históricamente, y tenerlo nos facilita ser las soberanas de nuestros destinos.

 

No dejes que la sociedad tome las decisiones importantes en tu vida

Las mujeres hemos conquistado a pulso la posibilidad de elegir entre diferentes estilos de vida. Por siglos, el destino de las mujeres fue dictado por la sociedad. Ahora podemos decidir. Qué tipo de mujer queremos ser, qué clase de educación queremos recibir, qué carrera profesional queremos construir, qué tipo de pareja queremos tener, qué clase de familia queremos formar, etc. Sin embargo, muchas veces no asumimos la responsabilidad de tomar estas decisiones de forma consciente, sino que nos dejamos llevar por lo que la sociedad prescribe sin pensar realmente si es lo que queremos para nosotras. No son pocas las mujeres que se pensaban muy libres y de repente se encuentran viviendo una vida que no querían. Claro, tenemos derecho a equivocarnos y corregir el rumbo, pero vida solo hay una, y nadie mejor que nosotras para decidir cómo la queremos vivir.

 

Elige bien a tu pareja

Una de las decisiones más importantes para las mujeres, es elegir bien a nuestra pareja. El riesgo que enfrentamos es optar por alguien perfecto en el papel pero no tan perfecto en el día a día doméstico, elegir a alguien equivocado por miedo a quedarnos solas, o dejar que sean nuestras hormonas alborotadas las que decidan. Tenemos que tomarnos nuestro tiempo y no quedarnos enganchadas en detalles superficiales sino buscar cualidades que respondan a lo que queremos a largo plazo en una pareja estable, de acuerdo al tipo de relación que aspiramos a tener. Además, para estar seguras que vamos a elegir a la persona adecuada, es fundamental tener una conversación honesta donde discutamos si queremos tener hijos o no y cuándo, si uno estaría dispuesto a cambiar de ciudad o de país si surge alguna oportunidad para el otro y cómo se van a negociar las labores de cuidado con los compromisos profesionales de cada uno.

 

Deja de ver a tu cuerpo como el enemigo

Las mujeres estamos constantemente bombardeadas con imágenes sobre cómo debe ser nuestro cuerpo y, como la realidad pocas veces coincide ese molde, nos hemos acostumbrado a que nuestro cuerpo es algo contra lo que tenemos que luchar. Además, pareciera que existe una tensión entre cultivar el cuerpo y la mente, y que tenemos que elegir entre ser atractivas o ser inteligentes, pero no es así. Nuestros cuerpos son el continente de nuestro ser; la mente no existe por fuera del cuerpo. No hay una ‘nube’ de mentes. Nuestro cerebro funcionará mejor si tenemos una nutrición sana y dormimos bien, y nuestro corazón será más fuerte y más feliz si encontramos una manera de ejercitar el cuerpo que produzca endorfinas y nos divierta. De nada sirve aguantar hambre y matarse en un gimnasio a costa de nuestra salud física, mental y social. Estaremos felices con nuestros cuerpos, cuando dejemos de atormentarnos con prototipos de belleza irreales o nocivos y encontremos un estilo de vida saludable que nos permita encontrar el encanto que nos hace únicas.

 

Aprende a decir ‘No’ y a irte a tiempo

A las mujeres nos educan para complacer y por eso es increíblemente difícil decir que no. Como queremos satisfacer a todo el mundo muchas veces terminamos con un montón de compromisos que le roban tiempo y energía a nuestros intereses reales. Nos pasa en la casa, en el trabajo, con amigas, con pretendientes y hasta con los vecinos; decirles que no nos hace sentir egoístas y antipáticas. Está bien ser solidarias, pero la necesidad de complacer no puede estar por encima de nuestros objetivos personales porque podríamos perder el rumbo en nuestro plan de vida. Por la misma razón es igualmente importante aprender a irse y dejar atrás personas y situaciones que no nos permiten crecer: relaciones donde no podemos ser nosotras mismas ya sean de pareja, familiares o de amistad; el trabajo que nos aburre o que no se valora; y los entornos que pueden ponernos en peligro como un conductor ebrio, una relación violenta o un jefe acosador. Decir que no y saber irse, en muchos casos puede salvarnos la vida, literal o metafóricamente.

 

Valora nuestras conquistas y participa en la luchas pendientes

Estudiar, trabajar, votar, usar anticonceptivos, abortar, aspirar a cargos públicos, tener un pasaporte, manejar una cuenta bancaria, divorciarse, irse de farra con las amigas sin tener que pedirle permiso a nadie… Son innumerables los derechos que las mujeres hemos ido conquistando. Sin embargo, el camino continua y la posibilidad de perderlos está latente. Aunque muchas de nosotras disfrutamos de múltiples privilegios, no podemos ignorar las luchas que siguen pendientes para que todas las mujeres puedan tener una vida plena y disfrutar de sus derechos sin ningún tipo de discriminación: las negras, las campesinas, las indígenas, las lesbianas, las que viven en situación de discapacidad, las niñas, las musulmanas, las afro, las empleadas domésticas, y las trans. Cada una de nosotras, desde el lugar que ocupa en la sociedad, debe seguir aportando en esta gran revolución colectiva.

 

 

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